Las operaciones de transferencia de buque a buque (STS) son habituales en la industria del petróleo y el gas. Durante estas operaciones, dos grandes buques se acercan el uno al otro para transferir la carga. Aunque este proceso mejora la eficiencia, también plantea problemas de seguridad.
Las olas, las corrientes, el viento y el movimiento de los buques pueden hacer que éstos se muevan inesperadamente. Sin la protección adecuada, incluso un pequeño impacto entre buques puede dañar las estructuras del casco, interrumpir la transferencia de carga y crear graves riesgos para la seguridad.
Este estudio de caso explica cómo un operador de petroleros offshore mejoró la seguridad durante las operaciones STS instalando defensas neumáticas y reduciendo significativamente los riesgos de colisión.
El reto: Contacto frecuente con los buques durante las operaciones STS
El cliente opera varios petroleros Aframax que realizan regularmente transferencias STS en alta mar.
Antes de modernizar su sistema de atraque, el operador se enfrentó a varios retos:
- Movimiento del buque con mal tiempo
- Alta presión en los puntos de contacto entre naves
- Mayor riesgo de daños en el casco
- Inspecciones de seguridad frecuentes
- Retrasos operativos durante la transferencia de carga
El problema se agravó durante las operaciones nocturnas y los periodos de viento fuerte. Los miembros de la tripulación tenían que vigilar de cerca la distancia del buque y ajustar continuamente los cabos de amarre.
Aunque no se había producido ningún accidente grave, el operador reconoció que el nivel de riesgo aumentaba a medida que crecían los volúmenes de transferencia.
La empresa decidió buscar una solución más segura y fiable.

Comprender los riesgos para la seguridad
Riesgo 1: Contacto entre cascos
Cuando dos grandes petroleros se mueven independientemente en oleadas, pueden acercarse.
Sin una absorción de energía suficiente, los vasos pueden entrar en contacto directo.
Esto puede resultar en:
- Chapas de acero dañadas
- Recubrimientos protectores rayados
- Deformación estructural local
- Reparaciones costosas
Incluso los daños menores pueden requerir inspecciones antes de que el buque vuelva al servicio.
Riesgo 2: Interrupciones en la transferencia de carga
Cualquier contacto imprevisto puede ralentizar las operaciones.
Si la tripulación sospecha que hay daños:
- Pausar transferencia de carga
- Inspeccionar las zonas afectadas
- Reposicionar los buques
- Obtener autorizaciones adicionales
Estas interrupciones aumentan los costes de explotación y reducen la eficiencia.
Riesgo 3: Problemas medioambientales
Para los petroleros, la seguridad está estrechamente ligada a la protección del medio ambiente.
Cualquier daño estructural aumenta la posibilidad de:
- Fugas de aceite
- Incidentes de contaminación
- Sanciones reglamentarias
- Daños a la reputación
Evitar el contacto con los buques es, por tanto, una parte importante de la gestión del riesgo medioambiental.
Riesgo 4: Seguridad de la tripulación
Durante las operaciones de atraque y transferencia, los miembros de la tripulación trabajan en cubierta para supervisar los equipos y los cabos de amarre.
Los movimientos bruscos de los buques pueden crear situaciones peligrosas.
La reducción de las fuerzas de impacto entre los buques contribuye a crear un entorno de trabajo más seguro para todos los implicados.
Por qué el cliente eligió las defensas neumáticas
Tras evaluar varias opciones, el operador eligió defensas neumáticas para el proyecto.
La solución elegida incluía:
- Diámetro: 3,3 metros
- Longitud: 6,5 metros
- Presión inicial: 80 kPa
- Protección de cadenas y redes de neumáticos (CTN)
La decisión se basó en varias ventajas clave.
Excelente absorción de energía
Las defensas neumáticas utilizan aire comprimido para absorber la energía del atraque.
En lugar de transferir las fuerzas del impacto directamente al casco del buque, la defensa absorbe y distribuye la energía.
Esto ayuda a reducir la tensión en ambos vasos.
Baja fuerza de reacción
Un guardabarros neumático de alta calidad puede absorber grandes cantidades de energía manteniendo una fuerza de reacción relativamente baja.
Esto es especialmente importante durante las operaciones STS porque protege las estructuras del buque de una presión excesiva.
Adaptabilidad a las mareas y al movimiento de los buques
A diferencia de las defensas de amarre fijas, las neumáticas flotan en el agua.
Se ajustan automáticamente a:
- Cambios en el nivel de las mareas
- Diferentes tamaños de recipiente
- Movimiento del buque durante la transferencia
Esta flexibilidad las hace ideales para operaciones en alta mar.
Fiabilidad probada
Las defensas neumáticas se utilizan ampliamente para:
- Petroleros
- Buques metaneros
- Recipientes para GLP
- FPSOs
- Plataformas marinas
La tecnología se ha probado en exigentes entornos marinos de todo el mundo.
Instalación y despliegue
El equipo del proyecto elaboró un plan de despliegue detallado antes del inicio de las operaciones.
En primer lugar, se inspeccionó cada defensa neumática y se infló a la presión requerida.
A continuación, se comprobó el sistema de protección de la red de cadenas y neumáticos para asegurarse de que podía soportar el contacto repetido.
A continuación, se colocaron las defensas a lo largo de la zona de contacto prevista entre los dos buques.
Se instalaron defensas adicionales cerca de la proa y la popa para mejorar la cobertura de protección.
Antes de cada operación de transferencia, la tripulación realizaba inspecciones rutinarias de los niveles de presión, las cadenas, los grilletes y los sistemas de redes.
Esta preparación contribuyó a garantizar un rendimiento homogéneo a lo largo de todo el proyecto.
Resultados tras la implantación
El riesgo de colisión se reduce en aproximadamente 80%
Tras la instalación de defensas neumáticas, el operador llevó a cabo una evaluación interna de riesgos.
La evaluación mostró que la probabilidad de contacto directo con el casco se redujo en aproximadamente 80% en comparación con las operaciones anteriores.
La reducción procedía de:
- Mayor distancia de separación
- Mejor absorción de la energía
- Mayor protección de los buques
- Condiciones de atraque más estables
Sin daños estructurales durante el proyecto
Durante todo el periodo de la operación:
- No se informó de daños en el casco
- No se registraron daños en el revestimiento
- No fue necesaria ninguna reparación
Los buques completaron las transferencias sin incidentes estructurales.
Mayor seguridad de la tripulación
Los miembros de la tripulación informaron de un posicionamiento más estable del buque durante las operaciones de transferencia.
Como resultado:
- Se necesitaron menos ajustes de amarre
- Facilitar las operaciones en cubierta
- Disminución de la carga de trabajo de supervisión de la seguridad
Esto creó un entorno más seguro para el personal que trabajaba a bordo.
Mayor eficiencia operativa
El operador también notó ventajas operativas.
En comparación con proyectos anteriores:
- Se necesitaron menos inspecciones
- Se produjeron menos interrupciones de transferencias
- Se redujeron los tiempos de inactividad
Estas mejoras contribuyeron a aumentar la productividad global.
Por qué cada vez más operadores eligen defensas neumáticas
A medida que aumenta el tamaño de los buques, los operadores necesitan sistemas de protección fiables que puedan soportar una mayor energía de atraque.
Las defensas neumáticas ofrecen varias ventajas:
- Alta absorción de energía
- Baja fuerza de reacción
- Larga vida útil
- Fácil instalación
- Adaptabilidad a las condiciones de alta mar
- Cumplimiento de las normas internacionales
Para muchos operadores de camiones cisterna, estas ventajas hacen de las defensas neumáticas una de las soluciones más prácticas disponibles.
¿Podría su empresa correr riesgos similares?
Muchos operadores se enfrentan a los mismos retos que este cliente.
Puede beneficiarse de las defensas neumáticas si sus operaciones implican:
- Traslados de buque a buque
- Petroleros
- Buques metaneros
- Terminales marítimas
- FPSOs
- Transporte de mercancías de gran valor
- Condiciones meteorológicas adversas
Elegir el tamaño y la configuración correctos de los guardabarros puede mejorar significativamente la seguridad y reducir los riesgos operativos.
Reflexiones finales
Para este operador de petroleros de alta mar, las defensas neumáticas supusieron algo más que una simple protección del buque.
Ayudaron a reducir los riesgos de colisión, mejorar la seguridad de la tripulación, prevenir posibles daños y facilitar las operaciones.
A medida que crecen las actividades de trasbordo en alta mar, la inversión en sistemas de defensas fiables adquiere cada vez más importancia.
Una solución de defensa neumática correctamente diseñada puede proteger los buques, las tripulaciones, la carga y el medio ambiente, al tiempo que ayuda a los operadores a mantener unas operaciones eficientes y seguras.

